tercio14 es mi proyecto para quien prepara por su cuenta la oposición a la Guardia Civil. Buena parte de lo que hace es poco lucido: sigue el tablón oficial, mantiene una cronología fechada del proceso de cada año y enlaza los documentos — la convocatoria, las listas, las resoluciones — para que puedas leer la fuente en vez del resumen que haga alguien.
Eso solo funciona mientras la fuente siga ahí.
Dos de treinta y cuatro
A finales de septiembre cerré el registro del proceso de este año y, ya puestos, volví a los tablones archivados de 2024 y 2025 a comprobar sus enlaces. De los treinta y cuatro documentos a los que apunta el tablón de 2024, dos seguían respondiendo en el servidor oficial. Dos. El resto se habían movido, o renombrado, o se los había llevado por delante la reforma de la página de la que colgaban.
Esos documentos no dejaron de importar cuando dejaron de resolver. Un proceso de hace dos años es la mejor prueba disponible de cómo va a ir el siguiente: qué comprobó de verdad el reconocimiento médico, cuánto duró cada fase, cómo estaba redactada una resolución. Quien leyera mi cronología de 2024 estaba leyendo una historia cuidadosamente fechada en la que casi todas las notas al pie eran 404.
Cómo están ahora los tablones archivados
Cada documento de los tablones archivados de 2024, 2025 y este año lleva ahora un enlace «copia en archive.org» detrás del original. El original va primero: si la institución sigue sirviendo el documento, ahí es donde hay que leerlo.
Cómo quedó la cosa:
| Año | Documentos | Con copia |
|---|---|---|
| 2024 | 34 | 15 |
| 2025 | 37 | 32 |
| 2026 | 35 | 35 |
Este año está completo porque capturé esos documentos mientras aún se servían, que es justo de lo que va esto y también lo único que está en mi mano. Los veinticuatro sin copia no son un fallo del proceso: el origen no los sirve y el Internet Archive no tiene ninguna captura suya bajo ninguna forma de la URL que yo pudiera construir. Se quedan con su enlace original, que es honesto aunque no sirva de mucho.
Dos cosas que hice mal a la primera
Le hice al Internet Archive la pregunta fácil — «¿tienes esto?» — y me creí la respuesta. Decía que no para documentos que demostrablemente tenía. Preguntarle a su índice por la última captura que devolvió un 200, en vez de preguntarle si había copia disponible, sacó copias de unos cuantos documentos que la pregunta fácil había dado por perdidos.
El segundo error fue dar por hecho que un documento tiene una URL. El mismo PDF se publica bajo un par de formas distintas de host y de ruta, y la que aparece impresa en el tablón no es necesariamente la que un rastreador llegó a ver. Probar el puñado de formas conocidas recuperó ocho copias más solo de 2024.
Hay además un detalle que no le cambia nada al lector y que defendería igual: hice que la copia archivada de un tablón salga idéntica byte a byte venga por el camino que venga de los dos posibles. Ese fichero es la copia de referencia del año — lo que queda cuando la institución rehace su web — y su contenido no debería depender de qué fuente estuviera disponible la tarde en que lo generé. Es la clase de deriva que no se nota hasta que es la única copia que tienes.
La parte incómoda
Si lo que ofrece tu producto es que apunta a los documentos de otro, que esos documentos desaparezcan es tu problema, no el suyo. La institución no hace nada malo reorganizando su web. Nunca me prometió una URL permanente, y nadie allí sabe que existo. La permanencia me la supuse yo, porque los enlaces funcionaban el día en que los apunté.
Lo que más me escuece es cómo me enteré. Nada de lo que tengo montado me lo habría dicho: no hay alarma para «un documento que enlazaste hace dos años ya no está», y una página llena de enlaces muertos se dibuja exactamente igual de bien que una llena de enlaces vivos. Me enteré porque cerrar el año me dio un motivo para releer enlaces que si no no habría vuelto a mirar. Dos de treinta y cuatro llevaban muertos vete a saber cuánto, en una página con un aspecto perfectamente normal.
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